Por Francisco Aldana
La carrera contra la demanda: ¿Faltará energía en 2030?
En un momento coyuntural para la seguridad energética de México, la planeación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para el periodo 2025-2030 enfrenta una encrucijada crítica entre la demanda creciente y la realidad operativa. Basado en la ponencia técnica presentada por Francisco Aldana en el reciente Coloquio Anual de Políticas Públicas de la UAM-I, este análisis va más allá de la retórica política para centrarse en los números duros: el SEN no solo requiere añadir 23 GW de nueva capacidad para evitar déficits, sino que enfrenta el reto monumental de modernizar una infraestructura que ha operado bajo estrés financiero y técnico durante la última década.
El diagnóstico revela que la viabilidad del sistema depende de una inyección de capital sin precedentes, estimada en 72 mil millones de pesos anuales. Esta inversión es urgente no solo para la generación, sino para destrabar el verdadero cuello de botella del sector: las redes de Transmisión y Distribución (T&D). Con metas de expansión de red que deben pasar de 111 mil a 118 mil kilómetros, la CFE debe resolver simultáneamente el retiro de centrales térmicas obsoletas y la reconfiguración de sus ciclos combinados, todo mientras gestiona pasivos laborales y financieros que amenazan la ejecución de estos proyectos estratégicos.

A continuación, desglosamos los indicadores clave de desempeño (KPIs) que definirán el éxito o fracaso del sexenio eléctrico. Analizaremos la factibilidad técnica de elevar la generación limpia del 24% al 35%, la estrategia operativa para reducir las pérdidas de energía (técnicas y no técnicas) a un ambicioso 6%, y el impacto directo que estos ajustes tendrán en las tarifas y la confiabilidad del suministro final. Esta es la hoja de ruta técnica de los desafíos que el Sistema Eléctrico Nacional debe superar antes de 2030.







